Leamos:
Job 1:21-22 "Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo he de partir. El Señor ha dado; el Señor ha quitado.¡Bendito sea el nombre del Señor!"
Job, un hombre justo y temeroso de Dios, se enfrenta a una serie de pruebas extremas.
Pierde sus posesiones, su familia y su salud, pero a pesar de todo esto su fe no decae.
Su historia nos enseña la importancia de mantener nuestra confianza integra e intacta en quien todo lo puede, incluso en medio de las atrocidades y el dolor.
Independientemente de las circunstancias adversas que enfrentemos, confiemos sin dudar ni un instante.
Ora conmigo:
Señor, quiero imitar a Job para poder reflexionar sobre tu soberanía, por eso acudo a tu Hijo para que él interceda ante ti. Amén.

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