La parábola de la moneda perdida, es una hermosa enseñanza que aparece en el Evangelio de Lucas.
En ella se narra, que una mujer perdió una de sus diez dracmas y en lugar de no darle importancia al percance, enciende una lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla. Tanto fue su entusiasmo que decide llamar a sus amigas y vecinas para decirles que se alegren con ella.
Lucas 15:9(b) “¡Alégrense conmigo, porque he encontrado la moneda que se me había perdido!”
Esta parábola ejemplifica lo importante que somos para Dios, porque así como la mujer no se dio por vencida hasta encontrar su moneda, de la misma manera, él busca a aquellos que se han extraviado del camino, reflejando de esta forma su amor y misericordia hacia cada uno de nosotros.
Escrito está:
Lucas 15:10 "Yo les digo a ustedes que el mismo gozo hay delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente"
Cuando sientas que has perdido algo valioso, ya sea en el ámbito espiritual, emocional o material, sigue buscando y confiando en que lo encontrarás.
Ora conmigo:
Padre, no tengo con que pagarte el haber enviado a tu Hijo que nunca pecó, a tomar mi lugar en la cruz para que pudiera ser perdonada y ganar la eternidad en el cielo. En su nombre oro. Amén.

