Cristo relató historias simples, parábolas y ejemplos de la vida real que ayudaban a descubrir las enseñanzas del Evangelio.
Leamos:
Mateo 7:6 "No den lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen"
En este versículo al usar el término "perlas" lo hace a modo de ilustración, refiriéndose en realidad al inigualable e insuperable precio de la verdadera sabiduría y al decir: "no den lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos..." describe a las personas que siguen cerradas espiritualmente, a esas que detestan a quien les da a conocer su Palabra.
Si la perla llega a manos de aquellos que emocionalmente persisten en no mostrar aprecio por lo espiritual, como es propio de animales irracionales, dejemos de insistir en compartir enseñanzas evangelizadoras con ellos.
Juan 17:3 "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado"
Así como hay muchísima gente que sigue ciega a las buenas nuevas, también hay un inmenso grupo aferrado a doctrinas falsas, el maligno se encarga de eso, él hace su trabajo tan bien que la "ceguera" pega los ojos, endurece el corazón y nubla el entendimiento.
Escrito está:
Mateo 15:14 "Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo"
