La fe no es ver el final del camino, es dar el primer paso sabiendo que tienes la capacidad de corregir el rumbo si te equivocas.
El tiempo que pierdes esperando una señal mágica es tiempo que nunca recuperarás para construir tu propósito.
Como dice la Escritura:
Santiago 2:17 "Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta"
Creer es atreverse a pesar de la incertidumbre.
Cada paso que damos con fe es un testimonio de nuestra confianza en Dios.
Bien lo dijo el apóstol Pablo en Filipenses 4:13
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"
Más claro, imposible nuestras limitaciones son superadas por el poder de Cristo que opera en nosotros.
En vez de esperar a que las circunstancias sean perfectas, debemos arriesgarnos, a pesar de las dudas y los miedos.
Comencemos cada día con la intención de ser agentes de cambio, utilizando nuestros dones y talentos para glorificar a Dios y servir a los demás.
Eso sí, sin olvidar que es Dios quien dirige nuestro camino.
Proverbios 3:5-6 "Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas"
Ora conmigo:
Padre, hazme entender que tú te manifiestas en todo momento para dejar de esperar el momento perfecto y empezar a usar lo que tengo para llegar a donde tú quieres que esté. Que mi descanso no sea el de quien se rinde, sino el de quien ha trabajado con diligencia y amor. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.
