Dios nos obsequia su protección las veinticuatro horas del día, de eso, no tengo la menor duda y aunque en ocasiones nos cueste entender, el camino que él nos ofrece, es siempre el mejor.
Salmos 121:3 "El Señor no dejará que resbales; el que te cuida jamás duerme"
Para que nuestra vida tenga sentido, su Hijo tiene que estar en el centro del corazón.
Oremos:
Amado Señor, necesito que mis pasos tengan la rectitud acorde a los principios de tu amor y de tu gracia. Te lo pido en el poderoso nombre de Jesús. Amén.
