Leamos en el poderoso nombre de Jesús:
Mateo 6:12 "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores"
Cuando te preguntes:
¿Por qué debo disculpar y olvidar la ofensa de quien me hizo daño...?
Si queremos caminar en comunión con él, perdonemos de corazón y mantengamos a distancia a quien causó el daño, el agresor no tiene porque volver a nuestra vida, pero sí permite que la paz de Dios nos arrope nuevamente.
Negarse a perdonar es la evidencia fehaciente de que no se ha nacido de nuevo.
Aprovecha esta navidad y otorga el perdón a quienes te hirieron, comienza el año nuevo con un corazón lleno de amor y libre de rencor.
Comparte tu gozo, tu alegría, tu cena con quien se encuentre sólo. El invitado, puede representar la figura de Jesús, ten presente, que el objetivo final de todo creyente es parecerse a él.
Ora conmigo:
Señor, gracias a ti he aprendido a perdonar. Dejo todo en tus manos porque la justicia es tuya, no mía. En el nombre de Cristo. Amén.
¡Feliz navidad...! 🎄

