Cuando era pequeña, mi padre nos llevó a mis hermanos y a mí a ver los barcos mercantes que transportaban alimentos. Observé una línea pintada alrededor de cada embarcación y pregunté:
"¿Papá qué significa esa raya?".
Y él muy amorosamente me respondió:
"Hijita eso le indica a quienes tienen la responsabilidad de tripular el barco, la carga que ese buque puede llevar. Si se pasan de medida la línea desaparece y el navío se hundirá y si transportan muy poco, no estará suficientemente lleno para cumplir con su propósito. Ellos están hecho para llevar la cantidad justa"
Le entendí perfectamente y frecuentemente he aplicado esa imagen a mi propia vida. Dios me ha hecho como un gran buque de carga. Puedo llevar mucho, pero aún así hay una "línea de flotación" que debo vigilar. Si no llevo nada para Dios, me sentiré vacía. Pero si le digo sí a todo, pronto estaré en el fondo del mar.
Dios es tu constructor. Él sabe quién eres, cuán grande es tu bodega y lo que él desea que lleves. El camino hacia la plenitud se encuentra en mantenernos lo suficientemente cerca para escuchar su voz apacible y en ser obedientes.
1 Pedro 4:10 "Ponga cada uno al servicio de los demás el don que haya recibido, y sea un buen administrador de la gracia de Dios en sus diferentes manifestaciones"
¡Feliz navegación en tu camino de fe! ¡Que Dios te guíe y te llene de propósitos...!
Ora conmigo:
Señor, anhelo caminar íntimamente contigo. Deseo amar a las personas que pones en mi vida como tú lo haces. Quiero involucrarme en las actividades en las que tú deseas que participe. Susurrame cuando decir no y cuando decir sí. Gracias por el camino perfecto que tienes para mi vida. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.
