La bondad de Dios nunca se agota y se manifiesta a través de su compasión hacia nosotros.
Que cada día sea una oportunidad para celebrar su generosidad.
Salmos 118:1 "Den gracias al Señor porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre"
Ora conmigo:
Padre, aunque sé que todo tiene su tiempo, imploro tu perdón por haber estado tan alejada de tu Presencia. Reconozco que sin ti, la vida no tiene sentido. En el nombre de Jesús. Amén.
