Lucas 23:46 "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.» Y después de haber dicho esto, expiró"
Sigamos el ejemplo del Cordero sin Mancha, entregando nuestras preocupaciones y ansiedades al Todopoderoso, sabiendo que él tiene un propósito para cada uno de nosotros.
Vivamos con la certeza de que nuestra vida está en las manos de un Dios amoroso y fiel.
¡Perdónanos Señor...!


