Palabra del Señor:
Salmos 37:4 "Deléitate en el SEÑOR y él te concederá los anhelos de tu corazón".
¿Qué significa realmente deleitarse en el Señor?
Deleitarse en Él es disfrutar de su presencia, sonreír al pensar en su amor y tener paz aún cuando nada parece estar bien. Es cerrar los ojos sabiendo que Él no cambia, alabarlo mientras se espera, confiar cuando no hay señales y agradecer por muy difícil que sea la situación.
Para nadie es un secreto que la sociedad nos empuja a buscar lo insignificante: los aplausos y los “me gusta” en las redes sociales, sin importar que por dentro la persona se sienta vacía.
¿Sabes qué es lo realmente hermoso?
Escuchar, en medio del ruido mundano, a Quien todo lo puede susurrarnos: “Deléitate en mí”.
Él no es una fórmula para cumplir deseos; es una relación viva. Cuando tu deleite está en Él, tu corazón se alinea con el suyo y lo que pides empieza a reflejar su voluntad. Entonces, los deseos que antes parecían imposibles comienzan a tener sentido, porque tu alma ya no busca lo terrenal, busca a Dios.
Ora conmigo:
Señor, anhelo que cada silencio sea una oportunidad para escucharte. Que mis deseos se alineen con los tuyos y que mi corazón encuentre su plenitud en tu amor. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.

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