El rey David, nos alienta en la fe y nos reafirma que todo aquel que confía en el Todopoderoso, tiene la garantía de su refugio en tiempos de angustia.
Salmos 91:1 "El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente"
Podrán pasar muchas cosas desagradables, pero quien por voluntad propia, decide seguir su camino; se mantendrá de pie ante cualquier circunstancia por muy demoledora que esta sea.
Sus promesas están disponibles para quien lo busque a través de su Hijo y crea plenamente en su palabra.
¡Señor, que maravilloso es conocerte y aceptar a Jesús, como Salvador del mundo...!
Ora conmigo:
Padre amado, necesito como el aire que respiro, sentir el gozo que solo Cristo ofrece a quien lo busca de corazón. En su nombre oro. Amén.

