Muchos bravucones se enorgullecen de su temperamento bélico y lo justifican diciendo: "mi carácter lo heredé de mi padre".
Los medios informativos han reseñado casos donde personas dominadas por la ira, cometen actos de barbarie y en medio de tal desgracia se han perdido vidas y hogares han quedado destrozados.
Efesios 4:26-27 "Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,▪ni deis lugar al diablo"
Un temperamento volátil tiene que ser visto como una amenaza.
La biblia hace referencia al dominio propio, por tanto es de sabios saber controlar los impulsos y las emociones.
Lograr esto por voluntad propia no es fácil, es necesario contar con la ayuda del Espíritu Santo.
Leamos:
Galatas 5:22-23 "Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,▪ mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley"
Quien orienta y aconseja se convierte en bálsamo sanador ¡y como no...! si una palabra gozosa ilumina el día, una expresión alentadora sana heridas y un término de amor es una bendición para quien la escucha.
Ora conmigo:
Señor, he sido testigo de altercados que se han formado por un comentario fuera de lugar, hoy te pido quebrantes el corazón y proporciones tu luz a tanta gente que no razona, que vive amargada, envenenada, soltando vocablos crueles y que están tan retiradas de ti. En el nombre de tu Hijo. Amén.


