En un mundo lleno de confusiones, engaños y contradicciones, es crucial saber en quien creer y en quien no. Esta es la razón del porque necesitamos diferenciar entre lo falso y lo verdadero, porque solo así lograremos encaminar nuestros pasos por el camino correcto.
Persistir en la búsqueda de lo fidedigno nos facilita el crecimiento espiritual.
Jesús dijo:
Juan 8:32 "y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres".
Un creyente que busca la veracidad y exactitud es un creyente que crece y se desarrolla en su fe.
Además el conocimiento de la verdad nos capacita para ser testigos efectivos del evangelio.
Escrito está:
2 Timoteo 2:15 "Esfuérzate por presentarte aprobado ante Dios como un trabajador que no tiene nada de qué avergonzarse y que enseña correctamente a poner en práctica el mensaje de la verdad"
Conocer las Sagradas Escrituras es compartir con confianza el Evangelio y ayudar a otros a encontrar el camino hacia Cristo.
No hay nada más placentero que poder discernir lo fraudulento de lo auténtico porque esta claridad nos permite construir nuestras vidas sobre la roca.
Mateo 7:24-25 "Por lo tanto, quien oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. ▪︎ Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa. Sin embargo, la casa no se cayó porque estaba construida sobre la roca"
Tener la certeza de que estamos en el camino correcto nos da confianza y estabilidad a pesar de las pruebas y tribulaciones que podamos enfrentar.
