Uno de los atributos de Dios es que él es inmutable, es decir no cambia. Es el mismo por los siglos de los siglos.
Escrito está:
Malaquías 3:6 ”Yo soy el Señor y no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, aún no han sido destruidos"
Si te sientes culpable por todo lo malo que has hecho, hoy te animo a que busques al único que puede limpiarte de pecados y obsequiarte la vida eterna: Jesús.
No desperdicies tu vida caminando retirado de su Presencia.
Ora conmigo:
Padre nuestro, reconozco mi condición de pecadora, pero la mejor decisión que he tomado en mi vida ha sido la de entregarme a ti en cuerpo y alma. Confío en que cada uno de mis seres queridos, vecinos, amigos, conocidos y no conocidos, sin excepción alguna, sientan el llamado que tú nos haces a través de tu Espíritu y acepten a tu Hijo como Salvador de sus vidas. Se que tu tiempo es perfecto para todo. En el nombre de Jesús oro para que así sea. Amén.
