Todo creyente debe cultivar un espíritu de excelencia que honre a Dios en cada acto de su vida. Tú y yo, estamos llamados a obrar con entrega total. No importa si nos enfrentamos a un jefe injusto o si debemos colaborar con alguien que no nos aprecia
Nuestro deber es desempeñar todas las tareas y compromisos dando lo mejor
Quizás te preguntes: ¿Y por qué?
Porque es al Señor a quien servimos y cada gesto se convierte en una forma de venerar su santo nombre, sin importar las circunstancias.
Así lo reseña el Libro Sagrado:
Colosenses 3:23-24 "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; ▪︎ sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís"
La enseñanza que recibimos hoy no entiende de condiciones, estamos llamados a obrar con entrega total.
Ora conmigo:
Señor, el enviar a Jesús a morir en la cruz, asumiendo el peso de nuestros pecados me lleva a vivir para él. Perdona aquellos momentos en que no he sido un fiel reflejo de tu amor. Prepárame para servirte con diligencia y fervor, buscando siempre tu gloria. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.
