Perder la esperanza es como caminar sobre un puente que se tambalea y abajo tenemos un abismo.
Colosenses 3:2 "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Y precisamente son las pruebas de la vida las que nos permiten demostrar que tan resistente es nuestra fe
¿Sabes por qué...?
Porque si el miedo, la inseguridad o la apatía nos domina, corremos el riesgo de perder el equilibrio y caer.
Para evitar ser devorados por lo que no nos edifica, recuerda constantemente lo que dijo Jesús:
Juan 16:33b "En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo"
Saber que no estamos solos es un consuelo, pero es preciso mentalizar que para estar firmes ante cualquier eventualidad, debemos mantener una relación perenne con el Padre, porque solo así estaremos preparados para aceptar su voluntad, nos agrade o no.
Ora conmigo:
Señor, tu Palabra es vida y aferrada a ella, me siento segura. No me abandones, te lo imploro en el nombre de Cristo. Amén.
