Dios nos ha mostrado su compasión infinidad de veces y aún así muchísimas personas siguen ciegas, negándose la oportunidad de arrepentirse y ser salvas.
Reconozcamos que si algo tenemos, es solo por gracia divina, porque aunque no merecemos nada, él siempre provee gratuitamente.
Es hora de acercarnos más a su Presencia y dejar atrás aquello que nunca nos saciará, ni nos dará felicidad.
Recordemos a cada instante que:
▪Si somos perdonados, es por su inmensa misericordia
▪Si pudimos empezar de nuevo, no fue por nuestras habilidades, sino por su misericordia.
▪Si tenemos una familia, no es por nuestros méritos, sino por su misericordia.
▪Si vivimos tranquilos, sosegados y en paz, no es por nuestra armonía interior, sino por su misericordia.
▪Si vemos florecer nuestros planes, no es porque seamos positivos, sino por su misericordia.
▪Si aún estamos vivos, no es porque el corazón continúa latiendo, sino por su misericordia.
Salmos 40:11 "No me niegues, Señor, tu misericordia; que siempre me protejan tu amor y tu verdad"
Permanecer en Cristo es lo que nos permite dar frutos para vivir en santidad, para glorificar al Padre y para ser sus verdaderos discípulos.
Juan 15:8 "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos"
Está super claro, ¡separados de él, no somos nada...!
