Uno de los engaños más sutiles es el orgullo que nos hace mirar a los demás por encima del hombro. Es muy fácil caer en la trampa de creer que, por tener un poco más de conocimiento, una mejor posición económica, más logros o incluso una apariencia agradable, somos mejores que quienes nos rodean. Sin embargo, la grandeza a los ojos del mundo suele ser pequeñez ante los ojos de Dios, porque el Señor no mira las apariencias, sino las intenciones del corazón.
Busco discernir y nutrirme de la Palabra Sagrada para estar en condiciones de regar Semillas de Fe y Esperanza. Se que no será fácil y estoy consciente de que en determinados momentos el desánimo podría apoderarse de mi, porque así trabaja el que vive en la oscuridad, inyectando apatía, pesimismo y desaliento, de lo que si estoy segura es que el Mediador para llegar al Padre guiará mi nuevo peregrinar. Te invito a seguir mis pasos y a formar parte del "Devocional Mi Rosagena"
miércoles, 1 de julio de 2026
¡EL PELIGRO DE SENTIRSE SUPERIOR!●
domingo, 1 de febrero de 2026
¡AYÚDAME A CREER AÚN MÁS...!●
Oremos para que Dios nos conceda humildad y sabiduría para reconocer todo lo que proviene de él, también para que nos ayude a entender que nuestros dones son un regalo de su gracia y que nuestra fe nos permite usarlos.
Romanos 12:3 "Por el favor que Dios me ha mostrado, les pido que ninguno se crea mejor que los demás. Más bien, usen su buen juicio para formarse una opinión de sí mismos conforme a la porción de fe que Dios le ha dado a cada uno".
Clamemos por la fe de otros, por nosotros mismos y roguemos para que nuestras peticiones sean como la del hombre que en medio de su desesperación clamó:
"Creo, ayúdame a creer aún más".
Escrito está:
Marcos 9:22b-24 "Por favor, si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos. ▪︎ Jesús le dijo: —No digas: “Si puedes hacer algo”, todo es posible para el que cree. ▪︎ Enseguida el papá del muchacho gritó muy fuerte: —¡Creo, ayúdame a creer aun más!"
Señor, fortalece mi fe, como lo hiciste con el padre del muchacho y ayúdame a creer aún más en ti. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.
¡Aleluya, aleluya...!

