En esta vida tendremos que enfrentar muchas adversidades, porque los días malos se harán presentes cuando menos lo esperemos.
Pensar que todo será color de rosas, es un gran error, quien así lo crea está perdido en el limbo y desconectado de la realidad.
La Palabra Sagrada es categórica cuando expresa que tendremos aflicciones, además deja establecido que todo lo que el Señor permite tiene un propósito.
Eclesiastés 7:14 "En el día del bien, goza del bien; y en el día del mal, considera que Dios hizo tanto lo uno como lo otro, de modo que el hombre no puede descubrir nada de lo que sucederá después de él"
Si nos dan a escoger, lógicamente nos inclinaremos por los días repletos de alegría, pero si nos detenemos a pensar nos daremos cuenta que es a través del infortunio y la fatalidad que maduramos espiritualmente porque solo mediante esas pruebas dolorosas y aceptando su voluntad, se nos da la oportunidad de crecer.
Romanos 8:18 "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse"
Disfrutemos lo agradable pero cuando lo desagradable toque a la puerta pensemos que la adversidad, es un plan del Todopoderoso para nuestro progreso y que él solo busca darnos una enseñanza que de otra manera no podríamos entender.
Santiago 1:2-4 " "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, ▪ sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. ▪ Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna"
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