El Antiguo Testamento relata la historia de José, quien traicionado por sus propios hermanos es vendido como esclavo, luego fue calumniado y encerrado en prisión. Estas son pruebas que podrían apagar la esperanza en el más fuerte.
Pero en esta sucesión de eventos desafortunados, el Señor moldeaba su destino para elevarlo a lo alto de la sociedad egipcia, convirtiéndolo en el segundo tras el trono.
Cuando José se reencuentra con sus hermanos tras todas sus tribulaciones les dice:
Génesis 50:20(a) "Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió todo para bien"
Aquello que se gestó en la maldad, fue tejido por Dios para bendición.
Puede que el enemigo despliegue sus estrategias para desviar tu fe, pero por cada artimaña, Dios tiene preparado un milagro. Alégrate sabiendo que aquello que se utiliza para tu perjuicio, será lo que él empleará en tu favor.
Ora conmigo:
Padre, enséñame a confiar en ti más allá de mis dificultades. Creo firmemente que tú puedes transformar cualquier circunstancia para bien. Te amo con todo mi ser. Te lo hago saber en el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.
