Cada dificultad nos acerca más a Dios y nos transforma. Así que, ¡sigamos adelante con la certeza de que en Cristo somos más que vencedores!
La vida eterna es el regalo más precioso que tenemos y esa vida está en su Hijo. Escrito está:
1 Juan 5:11 "Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo".
Mantente firme en la fe y sigue adelante, porque el premio es grande y vale la pena la lucha. Que la humildad sea nuestra mayor fortaleza para reconocer que la victoria no es nuestra, sino de Aquel que nos amó primero.
Ora conmigo:
Señor, danos un corazón obediente y sumiso para recibir este regalo eterno con gratitud y caminar siempre guiados por tu gracia. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.


