El ser humano ha enfocado su enriquecimiento en lo económico y se niega a aceptar que la más grande riqueza que podemos tener es saber que Dios nos ha bendecido en Jesucristo, porque teniendo a Cristo, lo tenemos todo.
Crecer económicamente no es malo, el problema está en que el dinero cambie nuestras prioridades y que la abundancia de bienes impidan ver que no hay nada más enriquecedor que su bendición, las del mundo son pasajeras.
Proverbios 10:22 "La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella"
Pidamos con fe para que el Padre nos enseñe a caminar en hermandad con los marginados, a extender los brazos al que tiene el corazón quebrantado y a dar a conocer que su bendición llena cada área de nuestra vida. En el nombre de Jesús, amén.
