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martes, 1 de abril de 2025

¡COMO NO AMARTE...!🙏🏾●

Hay una mirada que lo cambia todo. Me refiero a esa misma que vio al cobrador de impuestos escondido en un árbol, la que se cruzó con la mujer sorprendida en pecado, la que se detuvo frente a una viuda que lloraba la pérdida de su hijo, la que alcanzó a Pedro justo después de su negación y la que se cruzó con quien lo traicionaría por 30 monedas de plata. Esa es la mirada de Jesús. 

El Mesías, siguió caminando sin dejar de cumplir con lo que estaba escrito y aún sabiendo que su crucifixión se acercaba, seguía deteniéndose por cada alma herida. Su tiempo se acababa, pero su compasión no.

Hoy, en medio de estos días que revivimos su muerte y resurrección, él vuelve a mirarnos. No con reproche, tampoco con señalamientos, sino con amor tierno, con ojos que lo han visto todo y aún así se detiene por ti y por mi.

Jesús no te mira de lejos ni te juzga desde lo alto. Él se acerca, te ve como a la viuda de Naín y te dice al oído: “No llores más”.

Lucas 7:13 "Y cuando él Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores"

¡Mi amado Maestro como no amarte...!, si en el momento más intenso de tu vida, seguías viendo corazones y levantando a los caídos. 

Eleva tu mirada para encontrarte con la suya, te aseguro que su suave soplo te susurrará al oído: 

"Hijito no estás sólo, yo sigo aquí para ti.”

Ora conmigo:

Padre, necesito tu mirada porque es la única que comprende, consuela y transforma sin juzgar. Gracias por no abandonarme ni siquiera cuando yo te he evitado. En el nombre de tu Hijo. Amén. 



sábado, 1 de enero de 2022

LUCAS 7:13

"Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores"

               ♥

La escena se desarrolla en la entrada de la ciudad llamada Naín. 

Dos multitudes se encuentran. 

Una muchedumbre festejaba los acontecimientos milagrosos que el Mesías proclamaba. El otro gentío acompañaba en su dolor a una mujer viuda que se dirigía a enterrar a su único hijo.

Jesús al verla se compadece de ella y le dice: “no llores”.

Lucas 7:14 "Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate"

A partir de ese momento la historia de esta mujer cambia radicalmente, porque sus lágrimas fueron transformadas en alegría y gozo.

Ese mismo Jesús te dice a ti:

¡No te lamentes...! ¡Nunca te abandonaré...!

Si la soledad te abruma o la tristeza ha hecho un hueco en tu corazón, ¡decídete...!, entrega en sus manos todo desasosiego y confía, porque aunque no lo veas, él está contigo

1 Pedro 5:7 "Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes"

No te desesperes, ni pierdas la fe, recuerda que el buen pastor siempre cuida a sus ovejas.