lunes, 1 de junio de 2026

¡A MI HERMANO CON AMOR!●

Cuidar a mi hermano no es fácil pero sé que al atenderlo y protegerlo, estoy honrando a Dios, quien nos llama a ser sus manos y pies en la tierra. 

La Escritura nos enseña sobre el papel que tenemos como miembros del Cuerpo de Cristo. 

1 Corintios 12:27 "Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es un miembro con una función particular"

Esto significa que cada quien tiene un papel único que desempeñar, ya sea a través del servicio, la ayuda a los necesitados o incluso escuchando a alguien que necesita desahogarse.

Estoy 100% segura que Él está conmigo en este camino, no tengo la menor duda porque en medio de cualquier desafío, es mi refugio seguro

¡Señor, dame fuerzas para seguir cumpliendo esta noble labor!

Feliz cumpleaños Henry Enrique. Te amo en Cristo. 




¡MI MAYOR CONSUELO ERES TÚ!●

La soledad es algo con lo que muchos hemos lidiado en distintas etapas de nuestra vida y el rey David, en momentos de desolación, clamó al Señor buscando su Presencia. 

Escrito está:

Salmos 25:16-17 "Mírame, y ten compasión de mí, pues me encuentro solo y oprimido. Crece en mi corazón la angustia; ¡líbrame de esta congoja!"

Él necesitaba ser fortalecido en esos tiempos difíciles y así como David, nosotros también debemos estar seguros de que seremos levantados, opacando todo vestigio de angustia y pesar.

¡Acercate a quien todo lo puede y no permitas que las maquinaciones del enemigo manipulen tu vida.

Ora conmigo:

Padre, aunque no siempre te sienta, elevo mi agradecimiento por recordarme que en las buenas y en las malas, tú estás conmigo. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.



¡HOY TE INVITO!●

Todos conocemos la carga de la insensatez cometida y de las decisiones erróneas. Esas faltas que nos hacen sentir como si vivir sin remordimientos fuese un sueño inalcanzable.

Pero existe una verdad gloriosa: en Cristo todo se vuelve posible si decidimos abrirle el corazón por completo. 

Dar este paso es maravilloso. Nuestras esperanzas, sueños y anhelos comienzan a armonizar con la voluntad divina, transformándonos desde adentro hacia afuera. Ya no seremos definidos por los desaciertos del pasado, sino por la vida renovada y perdonada que Cristo nos ha regalado. 

Esos errores que antes nos atormentaban, hoy se convierten en testimonios de su inmenso amor.

Hoy te invito a cambiar el pesar por redención y a abrazar la vida nueva que es tuya en Jesucristo. Deja que Él te renueve por completo, guiado por la promesa de una existencia llena de significado.

2 Corintios 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo: ¡ahora ya todo es nuevo!"

Ora conmigo:

Señor, dame fuerzas para seguir adelante, para perseverar en tu gracia y para vivir cada día en la transformación que solo tú, a través de tu Espíritu nos puedes dar. En el Nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. 



¡CELEBREMOS CON JÚBILO!●

Leamos en el nombre de Jesús:

1 Timoteo 4:14-15 "No descuides el don que hay en ti, y que recibiste mediante profecía, cuando se te impusieron las manos del presbiterio. ▪︎ Ocúpate en estas cosas, y permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos."

Cuando inicié mi labor docente, hace más de 40 años, aprendí a aceptar mis fallas y a reconocer los errores cometidos. ¡Nadie es perfecto! Cada ser humano tiene un proceso de aprendizaje distinto.

A medida que fui adquiriendo experiencia, ofrecí a mis alumnos todo el amor y la atención posibles. 

Me jubilé en el año 2010, pero entiendo que cada día es una nueva oportunidad para hacer las cosas lo mejor posible.

Así como Pablo animaba a Timoteo a cultivar sus dones y a mostrar su avance, Dios nos invita a hacer lo mismo. Nuestro Padre no busca la perfección, sino el progreso y que dependamos cada día más de Él.

Frente a lo nuevo, acojamos la gracia de Dios, recordando que ella cubre todas nuestras deficiencias. Celebremos con júbilo el progreso que Él nos ha permitido alcanzar hoy.

Ora conmigo:

Señor, agradezco la misericordia que proviene de ti y me envuelve cada día. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén




¡MIREMOS LA CRUZ PARA ENCONTRAR ALIENTO!●

¿Cuántas veces te trazaste metas con el entusiasmo de llegar hasta el final, solo para desviar tus objetivos unos días después?

A mí me pasó infinidad de veces. Sin embargo, en el libro de Eclesiastés 7:8, encontramos este maravilloso recordatorio:"

Es mejor terminar un negocio que comenzarlo. Es mejor ser humilde que ser arrogante".

Claramente vemos que no es el principio lo que determina el éxito. Es la perseverancia durante las temporadas difíciles lo que produce en nosotros la perfecta voluntad del Señor.

La vida nos traerá muchos nuevos comienzos y, con ellos, obstáculos impredecibles. Pero si nos quedamos atascados en los tropiezos, nunca descubriremos nuestro verdadero potencial en Dios.

Si caemos, pero elegimos levantarnos y comenzar una vez más, nuestra resistencia y fortaleza empezarán a refinar todas las demás áreas de nuestra vida. Las decepciones no pueden mantenernos derrotados. Cuando las luchas parezcan demasiadas, miremos a la cruz para encontrar aliento. Dios plantó la semilla de la gracia y Él mismo la preservará hasta el final.

Ora conmigo:

Señor, mantén mi mirada enfocada en la meta. Cuando me sienta tentada a rendirme, recuérdame lo hermoso que será el final si elijo permanecer comprometida para la gloria de tu nombre. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.



¡SUELTA LA CARGA!●

¡Bendecido mediodía para todos!

Aprovecho esta pausa del día para compartirles una palabra de fe y esperanza:

Cuando vivimos sobrecargados de preocupaciones, ansiedades y temores por mucho tiempo, nuestra salud corre peligro.El rey David, al sentirse traicionado, clamó y confió su pesar al único que todo lo puede.

Salmos 55:22 "Deja tus pesares en las manos del Señor, y él te mantendrá firme; el Señor no deja a sus fieles caídos para siempre".

Imitemos a David. Reconozcamos que Dios es nuestro único soporte y que solo en Él encontraremos el verdadero alivio que tanto necesitamos.

Ora conmigo:

Amado Padre, cuando me sienta atribulada me entregaré por completo a ti para mantenerme firme con tu fuerza y tu poder. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. 



¡LA GRANDEZA ESTÁ EN LA HUMILDAD!●

La palabra "FATUO" se refiere a alguien que es orgulloso, vanidoso, altivo, engreído y presumido; alguien que se las da de "sabelotodo". Su confianza en sí mismo es tan excesiva que lo lleva a actuar de manera ridícula. El fatuo carece de discernimiento y es superficial en su forma de pensar y actuar.

En el contexto bíblico, este término enfatiza lo absurdo de vivir sin sabiduría y sin considerar las consecuencias. Nos invita a escudriñar el saber y a desechar la necedad.

Escrito está:

Proverbios14:16 "El sabio teme al mal y se aparta de él, pero al necio nada parece importarle"

Algunas personas se vuelven fatuas por la necesidad de sobresalir, proyectando una imagen de perfección que no refleja su interior. Sin embargo, las Sagradas Escrituras nos muestran la importancia de la humildad y nos advierten sobre los peligros de la jactancia.

Proverbios 16:18 "La soberbia precede al fracaso; la arrogancia anticipa la caída".

¡Date cuenta! La fatuidad conduce a la destrucción personal. En cambio, reconocer nuestra fragilidad y buscar la verdadera grandeza en la humildad es, indiscutiblemente, de sabios.

Santiago 4:10 "¡Humíllense ante el Señor, y él los exaltará!"

Ora conmigo:

Señor, dame claridad para ver mi verdadero lugar en el mundo y para recordar que todo lo que tengo y soy proviene de ti. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.






¡MI VIDA LA DIRIGES TÚ!●


Leamos en el nombre de Jesús:

Efesios 2:1“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.” 

Cuando el apóstol Pablo habla de estar "muertos", no se refiere a la vida biológica. Él describe el estado de nuestro espíritu antes de conocer a Cristo. Estábamos físicamente vivos, pero apagados por dentro. Hoy en día, la historia se repite.

Muchos buscan llenar el vacío con placeres rápidos, redes sociales o relaciones pasajeras. Piensan que eso es “disfrutar la vida”, sin darse cuenta de que el pecado los separa de Dios. A esa desconexión es a lo que la Biblia llama muerteespiritual.

Pero aquí viene lo glorioso: Dios, en su inmenso amor, no nos dejó abandonados en ese estado. Él nos encontró en medio de nuestra propia oscuridad y nos devolvió la vida por medio de Jesucristo.

Vivir en Cristo es mucho más que asistir a una iglesia o leer las Escrituras por rutina. Es caminar cada día con un espíritu que respira, que late y que se fortalece en su presencia. Esa vida espiritual es la que:

● Nos sostiene con firmeza en las pruebas.

● Nos capacita para perdonar de corazón.

● Nos impulsa a seguir adelante.

●Nos hace marcar la diferencia en un mundo superficial.

Si tú diriges mi vida, Señor, estoy en el lugar correcto.

Ora conmigo:

Padre amado, tu amor me alcanzó y tu gracia me rescató. No permitas que vuelva a caminar en la oscuridad de mis pecados, sino en la plenitud que solo me das en Cristo. Lléname de tu fuerza y recuérdame siempre que lo verdaderamente valioso es permanecer cerca de ti. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.



¡NECESITO FIJAR MIS OJOS EN TI!●

Dios es tan bueno y maravilloso que ha puesto a nuestra disposición sus promesas, conduciendo nuestros corazones hacia Él y alejándonos de todo aquello que nos contamina.

El Espíritu Santo obra dentro de nosotros, otorgándonos la fuerza y el valor para ser limpios y purificados de todo lo que mancha nuestro existir.

 2 Corintios 7:1"Amados míos, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, y perfeccionémonos en la santidad y en el temor de Dios".

El mundo nos bombardea sin cesar con distracciones que nos alejan de una vida santa. Muchas veces olvidamos mirar hacia arriba; pero cuando lo hacemos, Él está allí, listo para guiarnos y dirigirnos de vuelta al camino.

Ora conmigo: 

Señor, necesito fijar mis ojos en ti y detenerme a lo largo del día para buscar tu orientación y dirección. Gracias por tu amor, por tu paciencia y, sobre todo, por tu perdón. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén. 

           



¡ÉL MIRA EL CORAZÓN!●

Hace unos días seleccioné un mango de mi nevera. Se veía fresco, maduro y muy apetecible.

Pero al partirlo, la sorpresa fue amarga: estaba dañado por dentro. Su pulpa estaba llena de manchas negras. Su hermosa apariencia externa no servía de nada.

Lo mismo ocurre con nosotros. No importa cuán bien nos vistamos o actuemos ante los demás; no agradaremos a Dios si estamos podridos por dentro.

Él desea que seamos fructíferos, pero aborrece la falsedad. El ser humano se deja llevar por las apariencias, pero los ojos de Dios miran directamente el corazón.

1 Samuel 16:7(b) "Dios no se fija en las cualidades que la gente ve. La gente sólo presta atención al aspecto de las personas, pero el SEÑOR ve su corazón".

La buena noticia es que, al entregar nuestra vida a Cristo, somos transformados desde el interior. ¡Ya no hay necesidad de fingir! Pon tu fe en Jesús para vivir la vida auténtica que Él diseñó para ti.

Ora conmigo: 

Amado Padre, gracias por renovarme. Dame valentía y sabiduría para vivir y predicar tu Palabra con integridad y honor. En el nombre de tu Hijo mi Salvador y Amigo. Amén.




¡NO TENGO NADA DE QUE QUEJARME!●

Si hay algo que el ser humano realmente necesita es amor. Pero no cualquier amor, sino el verdadero: ese que no cambia con las circunstancias ni se apaga cuando fallamos.Me refiero al amor que viene de Dios.

El apóstol Pablo nos recuerda que este amor no se consigue por esfuerzo propio; es un regalo derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo. ¡Y ese afecto lo cambia todo!

Romanos 5:5 "Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado".

Si pensamos por un momento en las veces que nos hemos sentido incapaces de perdonar, de soportar una ofensa o de amar a alguien difícil, nos damos cuenta de que solos no podemos.

Pero cuando dejamos que Dios nos llene, encontramos fuerzas para abrazar en vez de rechazar, para escuchar en lugar de juzgar y para dar sin esperar nada a cambio.

Ese amor no depende de nuestro carácter ni de nuestras emociones, sino de quién es Él. 

Es un amor que restaura matrimonios, sana heridas familiares y fortalece amistades.

No importa cuántas veces te hayan fallado. Si buscas a Dios y lo dejas entrar en lo profundo de tu corazón, vas a experimentar el amor verdadero: ese que sostiene y da vida.

Ora conmigo:

Señor, eres maravilloso. No tengo nada de qué quejarme. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.



¡GRACIAS POR FORTALECERME!●

Como seres humanos, a menudo luchamos incesantemente con nuestras emociones. Sin embargo, es necesario recordar que no estamos solos si decidimos por voluntad propia, descansar en los brazos del Señor.

Él sostiene los corazones cargados de soledad, de duelo, de relaciones tensas y de mentes ansiosas que batallan contra el miedo a lo desconocido.

Colosenses 3:17 "Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él".

Si decidimos mantenernos firmes en sus promesas y buscamos su sabiduría, cada uno de nuestros pasos nos acercará al propósito que el Rey de Reyes y Señor de Señores ha diseñado para nuestra vida.

Ora conmigo:

Amado Padre, gracias por fortalecerme. Restáurame y guía mis pasos para tu gloria. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.              



¡TUS CICATRICES NO SON TU FINAL!●

Bendecido y victorioso domingo para todos.
¡TUS CICATRICES NO SON TU FINAL!
En la vida enfrentamos heridas, traiciones, pérdidas y pruebas que nos dejan marcas profundas.
Sin embargo, cuando llevamos esas amarguras, ofensas o agravios a los pies de Cristo, Él las transforma por completo en testimonios de vida nueva.
Su Palabra nos recuerda:
2 Corintios 12:9(a) "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad".
Tus cicatrices no representan el final de tu historia. Son la materia prima que Dios utiliza para mostrar su gloria. Así como una perla necesita tiempo y fricción para formarse, Él está obrando en tu proceso, incluso cuando todavía no puedes verlo.
¡Que cada aflicción en tu vida se convierta en una perla de esperanza! 
Ora conmigo:
Señor, sana mi corazón y transforma los agravios recibidos en un testimonio de tu amor y poder. Me rindo a tus pies y confío en tu proceso. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.






¡NO TENGAS MIEDO!●

El apóstol Pablo nos recuerda que el Evangelio es poder de Dios. 

Leamos:

Romanos 1:16 "No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree: en primer lugar, para los judíos, y también para los que no lo son". 

Hablar de Cristo es ofrecer vida, esperanza y redención. Aunque a muchos les moleste o lo ignoren, ¡siempre habrá alguien dispuesto a escuchar!

A nuestro alrededor hay:

Personas que sonríen, pero están vacías por dentro, jóvenes atrapados en la ansiedad, matrimonios quebrándose en silencio y almas solas que desconocen que la luz de Cristo es lo que necesitan para ser felices.

No se trata de dar grandes discursos ni de tener todas las respuestas. Compartir tu fe es tan sencillo como decir: “Cristo me ama”, o contar cómo Él te levantó en tu peor momento. 

El Evangelio no se enseña con perfección humana; se explica con amor, valentía y con la certeza de que el Espíritu Santo pone las palabras en tu boca. 

¡No tengas miedo! Tu fidelidad hoy puede ser la semilla que cambie una vida para siempre. 

Ora conmigo: 

Señor, gracias por confiar en mí para llevar tu mensaje. Seguiré haciéndolo sin temor, con amor y con gozo, sabiendo que lo que se predica en tu nombre nunca será en vano. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.



¡LO QUE ÉL DA ES ETERNO!●

¿Por qué permites que la ansiedad te consuma por alcanzar más, sin darte cuenta de que la plenitud está en Cristo?
¿Cuándo vas a entender que Él es nuestra paz en la tormenta, nuestro refugio en la necesidad y nuestra esperanza en el dolor?
Quien tiene a Cristo en su corazón, no le falta nada. Aunque muchos no lo entiendan, tu mayor tesoro está seguro en Él.
Filipenses 3:7-8 "En esa época pensaba que todo eso era muy valioso, pero gracias a Cristo, ahora sé que eso no tiene ningún valor. Es más, creo que nada vale la pena comparado con el invaluable bien de conocer a Jesucristo, mi Señor. Por Cristo he abandonado todo lo que creía haber alcanzado. Ahora considero que todo aquello era basura con tal de lograr a Cristo". 
Lo que hoy el mundo persigue se acaba, pero lo que Él da es eterno.
Ora conmigo: 
Señor, hazme fuerte cuando me falte lo material y humilde cuando tenga abundancia, para nunca olvidar que lo más importante es tenerte a ti. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén





¡PARA TI, PARA MÍ Y TODO AQUÉL QUE LA DESEE!●

Imagina una compasión que envuelve cada error, una misericordia desbordante, una gracia inmerecida y un amor tan profundo que no se puede medir. 

Así mismo es Dios, en su bondad, no nos acosa con reproches, ni guarda rencor eterno. Lo más asombroso es que Él no nos trata según merecen nuestros pecados, ni nos retribuye conforme a nuestras faltas. Él olvida nuestros desaciertos y los aleja tanto como el oriente del occidente. 

Escrito está:

Salmos 103:12 "Tan lejos como está el oriente del occidente, alejó de nosotros nuestras rebeliones"

Jamás nos condenará ni nos avergonzará cuando decidimos buscarlo, tampoco nos verá por lo que somos, sino por lo que podemos llegar a ser.

Esta bondad es real y está disponible para ti, para mi y todo aquél que la desee.

Ora conmigo:

Señor, que mi corazón siempre se acuerde de tu amor y gracia y que mi vida sea un reflejo de la gratitud que siento hacia ti. En el nombre de tu Hijo. Amén.




¡SEAMOS ESE PUENTE QUE OTROS NECESITAN!●

Hoy miré el rostro rígido y severo de una señora a quien no conozco, y pensé:
“Qué triste es tener un corazón endurecido, darle entrada al rencor y vivir aislado”
Dios no nos creó para la soledad, sino para permanecer unidos. 
Ezequiel 36:26(b) "Les quitaré el corazón de piedra que ahora tienen, y les daré un corazón sensible".
En su infinito amor, Él nos promete un corazón piadoso, uno que no solo palpite, sino que ame. Ese nuevo corazón no es para guardarlo bajo llave, sino para ser un canal de reconciliación.
Pero, tristemente, nos dejamos dominar por lo mundano. Discutimos por diferencias de opinión, religión o política, olvidando que Dios nos llama a:
▪︎ Tender la mano en lugar de señalar. 
▪︎ Escuchar en lugar de pelear. 
▪︎ Disculpar, dejando atrás todo resentimiento. 
Construir no es fácil, pero cada puente que levantamos es una oportunidad para que otros vean a Cristo en nosotros. 
Si tu corazón se ha endurecido, pídele al Señor que lo transforme. No vivas encerrado tras muros de orgullo. ¡Ábrelo de par en par! Deja que Él lo vuelva afectivo y atrévete a ser ese puente que otros necesitan cruzar para encontrarse con el amor que lo perdona todo. 
Ora conmigo:
Señor, tú eres el único capaz de transformar lo que yo no puedo cambiar por mí misma. Me entrego a ti y confío en que me convertirás en una nueva criatura. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.


¡SI INSISTES, QUE SEA EN SU PRESENCIA!●

Muchas veces oramos por algo y, al no ver una respuesta inmediata, nos rendimos. Dejamos de pedir porque creemos que ya no vale la pena.

Pero Jesús nos recuerda que persistir toca el corazón de Dios. Nuestra constancia demuestra que confiamos en que Él obrará.

1 Tesalonicenses 5:17 "Oren sin cesar".

Vivimos en un mundo rápido, pero Dios no trabaja bajo la prisa humana. La oración no es un cajero automático, es un camino de relación diaria con el Padre.

Aunque no veas cambios hoy, Dios está obrando detrás de escena. Él no es un juez indiferente; es un Padre amoroso que escucha, responde y honra tu fe.

Persistir no solo prepara la respuesta, también transforma nuestro corazón. 

Ora conmigo:

Señor, cuando llegue el momento de tu respuesta, deseo que mi corazón esté preparado para recibirla con gratitud y obediencia. En el nombre de Jesús, mi Salvador y Amigo. Amén.



¡MI SEGURIDAD ESTÁ EN TUS MANOS!●

En un mundo donde las figuras públicas y los grandes políticos se rodean de escoltas, podría parecernos que las personas comunes estamos completamente vulnerables ante los peligros de la vida cotidiana.

Al salir hacia el trabajo o incluso al ir a una simple compra, nos topamos con una infinidad de riesgos. Sin embargo, más allá de las apariencias, es esencial recordar que nunca estamos desprotegidos. Existe una promesa de seguridad que trasciende a cualquier guardia terrenal: Dios, en su infinita gracia, ha comisionado a sus ángeles para que nos custodien.

Escrito está:

Salmos 91:11 "Pues él ordenará a sus ángeles que te protejan en todos tus caminos».

Los peligros acechan y el enemigo se deleita trazando planes para hacernos caer. Pero el temor no puede tener cabida en nuestros corazones, porque contamos con una fuerza celestial que nos acompaña a cada paso.

Una legión de ángeles nos defiende en cada batalla, y el mismo Señor de señores es el Rey Supremo de esta guardia divina.

Ora conmigo:

Señor, confiada en tu poder, deposito mi seguridad en tus manos. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.




¡BUENOS DÍAS!●

Confiar en Dios, es dejar de depender de nuestras propias fuerzas y comenzar a ver como Él abre caminos donde no los hay. 

Su poder transforma lo difícil en posible.

Proverbios 3:5 "Confía de todo corazón en el Señor y no en tu propia inteligencia"

Ora conmigo:

Señor, pongo en tus manos ñ mis planes y mis preocupaciones. Te pido que guíes mis pasos, que seas mi fuerza en la debilidad y que me concedas la paz de saber que tú tienes el control de todo. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.




¡LUBINA!●

Gracias por ser mi apoyo incondicional en cada paso del camino. 

Bien dice Eclesiastés 4:9-10(a) "Dos son mejor que uno, porque sacan más provecho de sus afanes. ▪︎ Si uno de ellos se tropieza, el otro lo levanta."

Celebrar tu vida es festejar la fortuna de tenerte cerca.

Que este nuevo año la luz y el amor que siempre regalas a los demás regresen a ti multiplicados.

Eres una mujer sincera, amorosa, honrada y noble; cualidades que solo posee un ser humano verdaderamente auténtico.

Deseo que la vida te sonría tanto como tú me haces sonreír a mí.

Mil gracias, por compartir tu hermosa vida conmigo.

Te amo en Cristo, motivo más que suficiente para seguir elogiando cada segundo de tu maravillosa existencia.

Edén Alicia



¡EL PREMIO MAYOR...!●

Vivimos en un mundo que nos grita constantemente que el éxito se mide por lo que acumulamos. Sin embargo, el peligro no está en tener riquezas, sino en el lugar que le damos dentro de nuestro corazón.
Cuando lo material comienza a ocupar el trono que solo le pertenece a Dios, nuestra fe se debilita y nuestra paz se fragmenta. Sin darnos cuenta, empezamos a servir a un amo que jamás podrá salvarnos ni llenarnos verdaderamente.
Mateo 6:21: "Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón".
Imagina por un momento a aquel joven que se acercó a Jesús y le preguntó: 
Mateo 19:16 "Maestro, ¿qué de bueno debo hacer para obtener la vida eterna?" 
Jesús lo miró y le dijo la verdad más difícil que aquel muchacho escucharía jamás:
Mateo 19:21 "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Después de eso, ven y sígueme" 
En ese instante, algo se rompió en su interior. Sus ojos se llenaron de una profunda tristeza y se marchó. Se alejó del único que podía darle lo que realmente buscaba, porque sus posesiones pesaban más que su anhelo de eternidad.
Esta historia nos invita a hacernos una pregunta incómoda pero necesaria: ¿Qué tenemos atrapado en las manos que no nos permite abrirlas para recibir a Dios?
No se trata de cuánto tienes o de cuánto te falta. Se trata de dónde está anclada tu confianza. El dinero promete seguridad, pero no puede salvarte. Promete control, pero no puede darte paz. Promete felicidad, pero no puede llenar el vacío del alma. Solo Dios puede hacer eso. Él te está mirando hoy, tal como miró a aquel muchacho, esperando que elijas bien.
El verdadero peligro no está en tener bienes, sino en permitir que esos bienes te tengan a ti. Por eso, la decisión más importante que puedes tomar hoy no es financiera, es espiritual. Si eliges a Dios como tu mayor tesoro, habrás dado el primer paso para ganar el premio mayor: la vida eterna.
Ora conmigo:
Señor, que lo que tengo no sea jamás un obstáculo en mi relación contigo. Enséñame a confiar en ti como mi verdadero tesoro y a buscar primero tu reino y tu justicia. Te pido por aquellos que hoy luchan con la ansiedad y la inseguridad que proviene de lo material; que puedan encontrar en ti la paz y la plenitud que solo tú puedes ofrecer. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén