Tengo una amiga a la que quiero mucho y hoy preciso recordar lo que ella siempre me dice:
"Dios escribe torcido en renglones derechos"
Cuanta verdad encierran esas palabras, porque la vida es tan contradictoria que nos presenta momentos de gozo y momentos de infinita congoja.
Un nuevo nacimiento es motivo de regocijo, pero la muerte de un ser querido nos derrumba y es en medio de ese remolino de emociones donde debemos tratar de encontrar el equilibrio, porque aunque nos cueste aceptarlo, la muerte es algo inevitable y tarde o temprano a todos nos llega.
Solo Dios nos da las fuerzas necesarias para encontrarle sentido a la vida en momentos de tribulación. ¡ Nadie más...!
Filipenses 4:13 "¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece...!
¡Aunque nos cueste entender...!, ¡aunque protestemos hasta decir ya...! no somos dueños de nuestro tiempo, no somos nosotros quienes escogemos el momento de nacer ni el momento de morir, lo que si es cierto es que esos eventos nos toman por sorpresa.
Eclesiastés 3:1 "Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora"
Dime tú, a quien no le gustaría vivir rodeado de rosas, estoy más que segura que es el anhelo de todos, pero lastimosamente hasta las rosas nos pinchan con sus espinas y nos sacan lágrimas.
Él tiene el control y él sabe lo que hace, su plan es tan perfecto que coloca las piezas del rompecabezas de nuestra vida de acuerdo a su propósito.
Jeremias 29:11 "Porque yo sé los planes que tengo acerca de ustedes, dice el SEÑOR, planes de bienestar y no de mal, para darles porvenir y esperanza"
Ora conmigo:
Padre, aunque a veces no entiendo tus designios, tú eres un Dios de amor, lleno de misericordia, y mi futuro está en tus manos. De ti, espero lo mejor.





