Sea bueno o malo, todo sucede porque Dios lo ha dispuesto así, reconozcamos que él siempre busca darnos lo mejor y lo que en un principio nos parezca desalentador puede ser todo lo contrario.
Sin desespero, sin perder la fe y confiando ciegamente en su poder, esperemos con paciencia porque su tiempo es perfecto y él decide lo que prevalece.
Proverbios 19:21 "Muchos planes hay en el corazón del hombre, pero solo el propósito del SEÑOR se cumplirá"
Ora conmigo:
Padre amado, quiero agradarte, hacer el bien y alcanzar la vida eterna. Hágase en mi, tu voluntad. Oro en el nombre de Jesús para que así sea. Amén.
