La segunda venida de Jesús, es imprevisible, nadie lo sabe. Lo único que podemos asegurar es que llegará súbitamente, de imprevisto y sin avisar. Será como un resplandor fulgurante, tal cual lo dice la Palabra:
Lucas 17:24 "Porque en su día el Hijo del hombre será como el relámpago que destella e ilumina el cielo de un extremo al otro"
Esa venida es un total misterio, sin embargo cuando él dijo:
Lucas 17:21b "Dense cuenta de que el reino de Dios está entre ustedes"
Nos da una pista auténtica y segura.
Es en cada corazón donde se ha de buscar la riqueza celestial porque es ahí donde hemos de encontrar a Cristo.
Si queremos ser salvos el día final, si queremos que él en ese momento definitivo sea nuestro juez misericordioso, busquemos la forma de acercarnos a su Presencia, hagamos que sea nuestro amigo y huésped interior porque lo que todavía no ha llegado, es una realidad.
Ora conmigo:
Padre nuestro, sigue dándome luz para no desviar mis pasos y estar preparada para recibirte como lo que eres, el dueño y Señor de mi vida. En el nombre de tu Hijo oro. Amén.
