Hace pocos días escuché decir a alguien: "No puedo dejar de amarlo...", eso me llamó la atención y quise oír un poco más, mi asombro fue mayor cuando quien hablaba dijo a su amiga "estoy perdidamente enamorada de un hombre que no me ama"
Pensé ¿Cómo puede ser esto posible...? deduje que aquella mujer estaba flechada perdidamente.
No la juzgue, no tengo derecho de juzgar a nadie pero si imaginé lo maravilloso que sería amar al Señor con esa misma fuerza, con esa misma intensidad y hacer de él ¡nuestro amor eterno...!
Ese mismo Dios que te cuida y te proteje las 24 horas del dia, ese que sana todo tipo de enfermedad, ese que levanta al caído, que restaura al desvalido y hace milagros a diario, es el único que merece ser amado ciegamente.
Lucas 10:27a "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente"
Aceptar a Cristo, puede ser un proceso corto o un proceso largo, esa decisión depende de ti.
Con la edad que tengo, reconozco que para mi el proceso fue largo pero también estoy consciente de que su tiempo es perfecto y lo verdaderamente valioso es que ese día llegó.
Eclesiastes 3:1 "Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora"
No me avergüenza decir que lo amo hasta los tuétanos porque mi corazón y mi vida le pertenecen.
Aclaro que este amor que me envuelve, no depende de mi situación, de mi condición, o de como me sienta; este amor constantemente echa raíces y ahora él ocupa el primer lugar en mi vida, por eso busco su compañía dia y noche.
Mi buen Pastor, ¡me es imposible dejar de amarte...!
