Esta mañana saboreando una taza de café ☕️ pensé: "porque los seres humanos seremos tan complicados y difíciles de entender"
Lo digo porque fijarnos una meta y no alcanzarla es sinónimo de darnos por vencidos.
Reflexioné y reconocí que cuando fallamos o simplemente no acertamos, buscamos enfocarnos en lo negativo y olvidamos todas las cosas positivas que hemos logrado a lo largo de nuestra vida.
No obtener el triunfo cuesta aceptarlo, pero precisamente son esos fracasos los que nos moldean y nos enseñan a ser agradecidos.
Aprender, crecer, levantarnos y volverlo a intentar forman parte de este proceso.
Quien quiere triunfar no puede considerarse un perdedor por una victoria no obtenida. A ti nada puede limitarte, porque una derrota es el combustible que te impulsa a seguir adelante.
En cuanto a esto las Sagradas Escrituras dicen:
Filipenses 4:13 "¡todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
Ora conmigo:
Señor, contigo a mi lado todo es más fácil de conseguir. Te lo hago saber en el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.
