Hay momentos en la vida en los que el temor, la inseguridad y la incertidumbre nos rodean, haciéndonos dudar de quiénes somos y de lo que podemos lograr.
Así se sentía Gedeón cuando el ángel del Señor se le apareció. Él se veía como el más débil de su clan, incapaz de hacer algo significativo. Pero Dios lo vio de manera diferente. No lo llamó según sus miedos, sino según su propósito.
Jueces 6:12 "Cuando el ángel del Señor apareció ante Gedeón, dijo: —¡El Señor está contigo, valiente guerrero!
"Estoy contigo", no es una frase vacía. Es una declaración de su presencia constante, de su firmeza en la debilidad y su fidelidad en las batallas.
No necesitas ser fuerte por ti mismo; su poder se perfecciona en tu fragilidad y si él está contigo, no hay obstáculo imposible de superar. .
2 Corintios 12:9(b) "Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad"
Ora conmigo:
Padre, reconozco que a veces, mis temores nublan mi visión y olvido que estás conmigo. Llena mi corazón de fe. Te entrego mis temores, mis inseguridades y mis sueños, confiando en que contigo, todo es posible. En el nombre de tu Hijo. Amén.
