Nuestro entorno inflluye no solamente en la forma de ver la vida, también manipula nuestros pensamientos y valores.
Te diré como:
Dedícate a ver gran parte del día las redes sociales y mantén amistad con personas que no te incentivan a crecer para que Satanás, el enemigo de la humanidad, comience a realizar su trabajo, haciéndote pensar que el adulterio, las relaciones sexuales entre personas que no están casadas, la promiscuidad, la homosexualidad, la pedofilia y toda aberración que tenga que ver con los placeres desenfrenados de la carne son válidos, lo verás totalmente "normal y pensarás que la Sagrada Escritura perdió vigencia, está pasada de moda, está fuera de contexto y es un libro irrelevante.
Pues déjame decirte que solo a través de ella tenemos comunicación directa con Dios.
Mateo 24:35 "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán"
Hojea esas revistas donde las mujeres famosas posan medio desnudas y la modestia saldrá volando, cuando pierdas el pudor y muestres tu cuerpo para "sentirte a la moda"
Escucha las obscenidades del reguetón en la radio y empezarás a cantarlas también.
2 Corintios 11:3 "Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo"
Y si piensas que las amistades no ejercen influencia, estás equivocado, muchas veces para que no nos tilden de tontos decimos "Si" a lo que no conviene, sin tener la más mínima idea de que estamos cayendo en garras del enemigo.
Efesios 5:6 "Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia"
El uso que hagas de tu libre albedrío tiene mucho que ver con lo que coseches en la vida, tú escoges lo que más te agrade, pero si decides desobedecer los mandamientos de Dios, acepta las consecuencias de tus actos.
Salmos 107:17 "Fueron afligidos los insensatos a causa de su camino rebelde y a causa de sus maldades"
Aunque tengas libertad para hacer lo que más te agrade, definitivamente, es mejor obedecer a Dios, eso si, por amor no por obligación.
Solo tu comportamiento y tus acciones te permitirán disfrutar de una vida espiritual favorable.
