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viernes, 1 de julio de 2022

SALMOS 40:8

"El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón"

               ♥ 

Jesús es el Señor, así lo afirma la Sagrada Escritura, lo que muchos no tienen claro aún es que él tiene autoridad para decidir y gobernar nuestra vida. Esto de ninguna manera anula la capacidad de decisión, que cada uno de nosotros tiene ¡no...! todo lo contrario, es una decisión personal, pero si queremos que él nos guie y nos oriente a través de su Espíritu debemos abrirle todos los rincones de nuestro corazón y permitirle que al entrar en ellos nos conduzca con su luz.

Tengamos claro que él no se contenta con estar arrinconado o formar parte de un aspecto de nuestra vida. Él quiere ser el único centro de nuestra existencia, lo es todo o nada.

Apocalipsis 3:15-16 "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Él no admite estar en segundo plano, mucho menos ser un adorno decorativo, su anhelo es hacer morada en nuestro corazón y ser nuestro mejor guía.

No elabores tus propias leyes de como quieres vivir, recuerda que él es el Rey 👑 y es quien da el visto bueno a todo.

Seamos inteligentes, vivamos según la voluntad del Señor, con los valores del Evangelio, con los criterios de Cristo y la compañía del Espíritu Santo.

No basta que Jesús sea nuestro Salvador. Es necesario aceptarlo como nuestro Señor. 

Hay un pasaje bíblico donde así se lo hace ver Jesús a su amiga Marta, la cual estaba afanada en los quehaceres de la casa y descuidando lo primero y principal. Él le hizo saber la trascendencia de su señorío, cuando le dijo:

Lucas 10:42 “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. - Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada"

Te fijas, ¡Jesús no pide mucho, él pide todo...!