Busco discernir y nutrirme de la Palabra Sagrada para estar en condiciones de regar Semillas de Fe y Esperanza. Se que no será fácil y estoy consciente de que en determinados momentos el desánimo podría apoderarse de mi, porque así trabaja el que vive en la oscuridad, inyectando apatía, pesimismo y desaliento, de lo que si estoy segura es que el Mediador para llegar al Padre guiará mi nuevo peregrinar. Te invito a seguir mis pasos y a formar parte del "Devocional Mi Rosagena"
martes, 1 de septiembre de 2026
¡EL ÚNICO AMOR QUE NO FALLA!●
¡AFÉRRATE A SUS PROMESAS!●
Cuando Dios prometió a Noé tras el diluvio que no habría otro igual, su compromiso era eterno porque lo que él ofrece lo cumple.
Escrito está:
Génesis 9:14-15 "Cuando yo ponga nubes sobre la tierra y el arco iris aparezca en las nubes, ▪︎ me acordaré del pacto que tengo con ustedes y con todo ser viviente. El agua nunca se volverá a convertir en diluvio para acabar con toda la vida"
Así como Noé, cuando un evento nos quiebre o nos sacuda, fortalezcamos nuestra relación con quien todo lo puede y busquemos los arcoíris de sus promesas porque su Palabra llena de compromisos divinos, debe ser nuestra guía y consuelo.
Su luz se convierte en un recordatorio de su inquebrantable fidelidad.
¡Aférrate a ellas y alienta tu espíritu!
Ora conmigo:
Señor, gracias por intervenir en mi vida una y otra vez, demostrándome tu fidelidad inagotable. Que tu ofrenda resulte en cada página que leo de tu Palabra, inspirándome a pintar mi vida con sus colores de esperanza y verdad. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.
¡CUANDO ESTÉS FUERA DE TUS CASILLAS!●
Enojarse no es pecado, pero pecar a causa del enojo sí lo es.
Y yo me pregunto:
¿Por qué, en lugar de enardecernos, no nos detenemos a pensar y manifestamos dominio propio?
La Biblia nos dice en Efesios 4:26-27
"Enójense, pero no pequen; reconcíliense antes de que el sol se ponga, y no den lugar al diablo".
Pensemos en Jesús: fue traicionado, golpeado y humillado, y aún así no pecó. No porque no sintiera dolor, sino porque decidió responder con amor. Eso mismo es lo que el Espíritu Santo quiere hacer en nosotros: enseñarnos a transformar la indignación en sabiduría y la reacción violenta en serenidad.
Cuando sientas que estás por "salir de tus casillas", respira profundo y pídele a Dios mansedumbre. Recuerda que la verdadera victoria no está en ganar una discusión, sino en mantener un corazón en paz.
Ora conmigo:
Señor, si la irritación llega a mi vida, recuérdame que tú estás conmigo y que no necesito defenderme con gritos ni palabras duras. Hoy decido dejar que tu Espíritu gobierne mis emociones. En el nombre de Jesús, mi Salvador y Amigo. Amén.
¡AGRADECIDA CONTIGO SEÑOR!●
¡GUÍAME POR SENDAS DE JUSTICIA!●
En el relato de Jonás, observamos a un hombre que entendió cómo su desobediencia repercutió en la vida de quienes lo rodeaban.
Atrapado en una tempestad que amenazaba con hacer zozobrar la embarcación, Jonás admitió que su desacato era la causa del furor del mar. Su error no solo lo afectaba a él, sino también a todos los que iban a bordo.
Leamos la Palabra:
Jonás 1:10-12 "Aquellos hombres tuvieron mucho miedo, y le dijeron: "¿Por qué has hecho esto?" Y como sabían que Jonás huía de la presencia del Señor, pues él mismo se lo había dicho, le dijeron: "¿Qué haremos contigo para que el mar se calme?" Y como el mar se iba embraveciendo más y más, Jonás les respondió: "Pues agárrenme y échenme al mar, y el mar se calmará. Yo sé bien que por mi culpa les ha sobrevenido esta gran tempestad"
Este episodio nos confronta con una gran verdad: nuestras acciones tienen consecuencias que trascienden nuestro propio ser. A menudo, el deseo de satisfacción inmediata nos hace subestimar el profundo abismo que el pecado cava entre nosotros y el mismo Dios.
En esos momentos críticos, debemos recordar el daño que podemos causar a los demás y a nosotros mismos. No obstante, su promesa es de una gracia que nos fortalece para triunfar sobre el pecado mediante Cristo.
Ora conmigo:
Señor, guíame por sendas de justicia para no ofenderte ni causar dolor a los que me rodean. Agradezco profundamente la gracia y el perdón que fluyen a través de Jesús, mi Salvador y Amigo. Amén.
¡DECIDO AFERRARME A TI!
¡PIDE, PERO CON FE!●
¡ÉL DERRAMA SU GRACIA!●
¡LA VERDADERA RIQUEZA NO SE COMPRA CON DINERO!●●
¡CAMINANDO A TU LADO...!
Últimamente he acompañado a personas muy queridas a transitar caminos difíciles, marcados por tratamientos contra enfermedades incurables, divorcios y hasta relaciones familiares fracturadas.
Esto me ha servido para asegurar una vez más que Cristo es la respuesta acertada en nuestras temporadas más oscuras. Él es el único capaz de renovar nuestras almas, traer paz a nuestros corazones heridos y aumentar nuestra fe en medio de tanta desdicha.
Salmos 19:7(a) "La ley del Señor es perfecta: reanima el alma"
Al soltar nuestros pesares, descubrimos que él está listo para llevarlos por nosotros y es caminando a su lado donde nos damos cuenta que no hay prueba demasiado difícil porque nuestro Dios tiene el poder de revivirnos en medio de cualquier circunstancia.
Ora conmigo:
Señor, que siempre recuerde buscarte no solo cuando pase por momentos dolorosos sino también en los tiempos de alegría y felicidad. En el Nombre de tu Hijo. Amén.
¡TÚ ESCUCHAS A QUIEN SE ACERCA A TI...!
Dios escucha cuando oramos por otros, de eso no tengo la menor duda, incluso, cuando ellos no pueden hacerlo por sí mismos y Jesús es nuestro mejor ejemplo, porque aún en la cruz, decía:
Lucas 23:34 "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"
No dejó de orar por quienes lo crucificaron. Esa es la esencia de un corazón intercesor: amar tanto que no puedes quedarte callado ante la necesidad del otro.
Tal vez no puedas resolver todos los problemas del mundo, pero sí puedes doblar tus rodillas y pedir por quienes lo ameritan. Es en esa intimidad silenciosa, donde Dios se mueve con poder, porque cuando un creyente ora con fe, él actúa.
Ora conmigo:










