Parece mentira, pero cuando menos lo esperamos, todo se complica. A veces se nos imposibilita tomar decisiones acertadas porque discernir la mejor opción se convierte en nuestra mayor incertidumbre.
Sin embargo, es el Libro Sagrado el que nos revela que la sabiduría de Dios es la luz que nos alumbra, incluso cuando las sombras del desconcierto nos envuelven.
Escrito está:
Proverbios 2:6-8: "Porque el Señor da la sabiduría; de sus labios brotan el conocimiento y la inteligencia".
Al abrazar todo lo que proviene de lo Alto, Él se erige como nuestro escudo, resguardándonos de decisiones erróneas y guiándonos por la senda de la integridad.
Cuando te encuentres desorientado, recurre al buen juicio y a la cordura a través de la oración y la meditación de la Palabra. No te paralices ante los dilemas de la vida; busca crecer en el conocimiento que Dios otorga, porque solo así podrás florecer en la comprensión de lo justo y lo recto.
Ora conmigo:
Señor, la claridad que tú me aportas es el faro que me guía hacia una vida piadosa. Agradezco profundamente la generosidad que desbordas sobre quienes te solicitamos discernimiento. En el nombre de Jesús, mi Salvador y Amigo. Amén.

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