Cuando Dios prometió a Noé tras el diluvio que no habría otro igual, su compromiso era eterno porque lo que él ofrece lo cumple.
Escrito está:
Génesis 9:14-15 "Cuando yo ponga nubes sobre la tierra y el arco iris aparezca en las nubes, ▪︎ me acordaré del pacto que tengo con ustedes y con todo ser viviente. El agua nunca se volverá a convertir en diluvio para acabar con toda la vida"
Así como Noé, cuando un evento nos quiebre o nos sacuda, fortalezcamos nuestra relación con quien todo lo puede y busquemos los arcoíris de sus promesas porque su Palabra llena de compromisos divinos, debe ser nuestra guía y consuelo.
Su luz se convierte en un recordatorio de su inquebrantable fidelidad.
¡Aférrate a ellas y alienta tu espíritu!
Ora conmigo:
Señor, gracias por intervenir en mi vida una y otra vez, demostrándome tu fidelidad inagotable. Que tu ofrenda resulte en cada página que leo de tu Palabra, inspirándome a pintar mi vida con sus colores de esperanza y verdad. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario