Busco discernir y nutrirme de la Palabra Sagrada para estar en condiciones de regar Semillas de Fe y Esperanza. Se que no será fácil y estoy consciente de que en determinados momentos el desánimo podría apoderarse de mi, porque así trabaja el que vive en la oscuridad, inyectando apatía, pesimismo y desaliento, de lo que si estoy segura es que el Mediador para llegar al Padre guiará mi nuevo peregrinar. Te invito a seguir mis pasos y a formar parte del "Devocional Mi Rosagena"
jueves, 1 de octubre de 2026
¡TU LUZ BRILLA EN LAS TINIEBLAS!●●
¡BUSQUEMOS SU AMOR!●●●
¡BUENAS NOCHES!●
¡DE NATURALEZA MALA!●
¡QUE NADA TE ASUSTE!🙏🏻●●
¡JESÚS DIJO!●●●
¡No le des paso a la ceguera espiritual!
¡Tú puedes ser luz en medio de las tinieblas e instrumento para la gloria del Señor!
¡NO TE RESISTAS Y ACÉRCATE A ÉL...!●
Hay personas que dicen:
¿Qué hice para merecerme esto?
Son tan renuentes que a estas alturas de la vida les cuesta entender que Dios nos conoce por los cuatro costados y se niegan a entablar una amistad íntima con él.
No seas rebelde, búscalo y desahógate ante su Presencia, te aseguro que las respuestas llegarán por si solas.
Conviértete en una mejor persona dejando que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, entren en tu corazón.
2 Crónicas 30:9b "El Señor su Dios es compasivo y misericordioso. Si ustedes se vuelven a él, jamás los abandonará"
¡TU PALABRA ESTÁ VIVA!
¡NECESITO ACUDIR A TI...!
¿Alguna vez has pensadoo en el estado de tu corazón?
Y no me refiero a su condición física, sino a la espiritual. Cuando David abrazó el pecado, clamó a Dios, consciente de su incapacidad para purificarlo por sí mismo.
Escrito está:
Salmos 51:10-12 "Dios mío, ¡crea en mí un corazón limpio! ¡Renueva en mí un espíritu de rectitud! ¡No me despidas de tu presencia, ni quites de mí tu santo espíritu! ¡Devuélveme el gozo de tu salvación! ¡Dame un espíritu dispuesto a obedecerte!
David comprendió que la condición espiritual del corazón humano solo puede ser restaurada por quien todo lo puede.
Nosotros somos impotentes para cambiar la naturaleza pecaminosa pero si actuamos como él, debemos estar preparados para lo que la respuesta divina pueda implicar. Es posible que a través del Espíritu se nos pida renunciar a una parte de nosotros mismos con la que nos sentimos muy a gusto o quizás nos inste a pedir disculpas o a confesar algún pecado.
Él poda nuestros corazones, eliminando aquello que impide nuestro crecimiento y nos incita a liberarnos de la falta o transgresión que hemos acumulado.
Si él nos creó, podemos confiar en que él creará un corazón puro si se lo pedimos.
Ora conmigo:
Señor, concédeme el valor para acudir a ti en actitud de sumisión y poder detallarte cada una de mis rebeldías y desacatos. En el nombre de tu Hijo. Amén.
¡GRACIAS POR TANTO!
¡CONCÉDEME LA GRACIA...!
Jesús nos recuerda que la vida no consiste en amontonar bienes, tampoco en querer tener más de lo necesario, porque lo material es pasajero, no llena el corazón del ser humano, solo lo distrae y muchas veces lo corrompe.
El verdadero sentido de la vida está en compartir con los demás porque la riqueza se encuentra en el amor y temor a Dios.
Lucas 12:15 "Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee"
Ora conmigo:
Señor, concédeme la gracia de sentir a tu Hijo en mi vida. En su nombre te lo imploro. Amén.
¡EL VALOR DE UN AMIGO...!
Un hombre dijo a su hija: "Que te parece si invitamos a almorzar a nuestros vecinos y amigos"
"Me parece muy bien papá"
''Pues anda, diles que vengan para que coman con nosotros"
La chica salió a la calle e hizo todo lo contrario porque gritó a todo pulmón:
"¡Auxilio, auxilio, mi casa se quema, ayúdennos por favor, mi padre no puede solo....!"
Un grupo de personas totalmente desconocidas que pasaban por allí, sin pensarlo dos veces, corrieron dispuestas a colaborar pero los conocidos actuaron como si no hubieran escuchado nada.
Terminado el festejo de la comelona el padre mira a su hija y le comenta con asombro:
"No entiendo nada, las personas que vinieron no las conozco, nunca las había visto, ¿puedes explicarme?"
Ella respondió:
"Papá los que se acercaron para ayudarnos a apagar el "supuesto incendio" en nuestra casa, no actuaron por interés alguno, ellos valen oro, merecen nuestra admiración, nuestro respeto y darse un banquete contigo y conmigo"
"Es cierto Anastasia, tienes toda la razón, quien no se encuentre a tu lado en un momento de angustia, no merece ser llamado amigo, porque esos son los que te muestran una cara cuando están frente a ti y te apuñalan por la espalda"
Salmos 55:21 "Ellos ablandan su boca más que mantequilla, pero en su corazón hay contienda. Suavizan sus palabras más que el aceite, pero son como espadas desenvainadas"
Ora conmigo:
Señor, bendice a cada uno de mis amigos, protégelos de la tentación y que tengan éxito en lo que hacen. En el nombre de tu Hijo. Amén.
¡AYÚDAME A BUSCARTE...!
Imagina por un momento que estás a punto de enfrentarte a tu mayor adversario.
¿Qué harías?
Sin duda, te prepararías y esto fue precisamente lo que hizo Jesús antes de ser tentado en el desierto.
Lo curioso es que su preparación para este enfrentamiento incluyó un ayuno de 40 días. Podría parecer extraño que eligiera no fortalecerse con alimento, sino privarse de él. Sin embargo, su triunfo nos enseña que la fuerza que necesitamos para nuestras batallas espirituales no proviene del mundo físico.
Jesús nos recuerda que no vivimos solo de pan, sino de cada palabra que procede de la boca de Dios y escrito está:
Mateo 4:4 "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"
Las armas físicas, por muy poderosas que sean, no nos ayudarán en la lucha espiritual.
Para vencer las tentaciones y pruebas que enfrentamos, necesitamos más de la de Dios, porque es en nuestra debilidad donde su poder se manifiesta con mayor potencia.
No te desanimes y apóyate aún más en la fortaleza del Rey de Reyes.
Ora conmigo:
Señor, tú eres mi fortaleza en momentos de decaimiento. Sé que contigo puedo hacer mucho más de lo que jamás podría por mí misma. Te suplico me ayudes a buscarte para obtener fuerza, confianza y sabiduría. En el nombre de tu Hijo. Amén.
¡NO TE COMPARES CON NADIE...!
Vivimos tan inmersos en lo insignificante e irrelevante que se nos hace fácil olvidar que el simple hecho de respirar ya es un milagro.
Nos levantamos, vamos al trabajo, enfrentamos el tráfico, resolvemos problemas y al final del día sentimos que nada especial pasó, pero, cada segundo de tu existencia es una obra perfecta en las manos de Dios.
Hoy, muchos viven comparándose con otros, sintiendo que su vida no tiene valor, que no son suficientes o que su historia no tiene brillo. Pero Dios te creó con intención. No fue un error. Cada parte de ti, incluso esas que no te gustan, fueron hechas por él con amor.
Cuando miras tu vida con gratitud, algo dentro de ti cambia y empiezas a ver el milagro que siempre estuvo ahí.
Si aún respiras, es porque todavía hay algo que él quiere hacer contigo.
Quizás no lo veas todo claro ahora, pero recuerda que no estás aquí por casualidad, sino porque él decidió que el mundo necesitaba tu presencia, tu voz, tus manos y tu historia.
Salmos 139:14(b) "Maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien"
Ora conmigo:
Señor, quiero ver tu rostro en las cosas pequeñas, en el sonido del viento, en la sonrisa de un niño, en el latido de mi corazón. Recuérdame que estoy aquí por propósito y que mi vida tiene valor porque tú la sostienes.
¡EL VALOR DE LA SABIDURÍA DIVINA...!●
La sabiduría divina no solo es perfecta, sino que también está llena de amor y nos permite tomar decisiones correctas.
Busquemos ese conocimiento y reconozcamos que sin esa ayuda somos como un barco a la deriva, en lugar de apoyarte en lo que tú piensas que es acertado, te animo a que busques el entendimiento que solo él puede proporcionarte.
Proverbios 3:5 "Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia"
Ora conmigo:
Señor, aunque las adversidades me arropen, me encomiendo a ti. Quiero ser como un roble, pero dependiendo de las raíces y el agua viva que provienen de tu manantial. Te lo pido en el nombre de tu Hijo. Amén.














