Jesús contempló una multitud que le seguía, buscando su toque sanador y fue ahí donde él vio una oportunidad divina. Los discípulos preocupados por no saber que hacer para alimentar a tanta gente, propusieron soluciones terrenales. Pero él les presentó un desafío diciéndoles:
Mateo 14:16(b) "Denles ustedes de comer"
Ellos quedaron confusos, llenos de duda y asombro, sin embargo, el Cordero sin Mancha, mostró nuevamente su poder al multiplicar cinco panes y dos peces, alimentando a una inmensa muchedumbre.
Escrito está:
Mateo 14:21 "Los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y los niños"
Esta narración nos enseña que en los lugares más desolados de nuestra vida, él ve un escenario para lo sobrenatural y donde nosotros vemos vacío, él ve el espacio perfecto para manifestar su gloria.
Sus maravillosos milagros suplen nuestras necesidades más profundas y nos muestran que hay un propósito incluso en la escasez.
Ora conmigo:
Señor, que pueda reconocer tu mano proveyendo en cada desierto que deba enfrentar. En el nombre de tu Hijo. Amén.

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