Leamos:
Tras el fallecimiento de su padre, un joven llevó a su madre a un asilo, alegando que no podía atenderla.
La visitaba de vez en cuando.
Cierto día, recibió una llamada del geriátrico para informarle que su progenitora, estaba muriendo.
Fue a verla y al llegar, le preguntó:
"Madre que quieres que haga por ti"
La anciana respondió:
"Deseo que siembres amor, quiero que coloques ventiladores en el hospicio, porque no hay y el calor es insoportable, también quiero que compres refrigeradores para que la comida no se dañe. Muchas noches me quedé dormida sin comer nada"
El hijo sorprendido le dijo:
Mamá, ¿por qué me pides estas cosas ahora que estás muriendo? ¿Porqué no me lo dijiste antes?
- "Hijo, yo me acostumbré a vivir con hambre y calor, pero mi miedo es que tú no puedas acostumbrarte cuando tus hijos no se esfuercen en cuidarte y te envien a un lugar como éste, cuando seas viejo"
Efesios 6:2-3 "Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; ▪para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra"
Recuerda:
