El rey Salomón, célebre por su sabiduría, riqueza y poder, escribió el Libro de Proverbios.
Según el relato bíblico:
1 Reyes 3: 11-12 "Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, ▪ he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú"
Su nombre aparece en los versículos que se mencionan a continuación:
Proverbios 1:1 "Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel"
Proverbios 10:1 "Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre"
Proverbios 25:1 "También estos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá:"
Israel alcanzó su relevancia espiritual, político, cultural y económico durante su reinado.
Dignatarios extranjeros de los lugares más lejanos del mundo, viajaban grandes distancias para escuchar hablar al sabio monarca.
1 Reyes 4:34: "Y para oír la sabiduría de Salomón venían de todos los pueblos y de todos los reyes de la tierra, adonde había llegado la fama de su sabiduría"
A Salomón ningún tema se le escapó, porque aconseja sobre asuntos relacionados con la conducta personal, relaciones sexuales, negocios, riqueza, caridad, ambición, disciplina, deudas, crianza de los hijos, carácter, alcohol, política, venganza, bondad e igualmente nos exhorta a educar la mente y a recordar que el temor del Señor es el principio de la sabiduría.
Sin lugar a dudas, sus consejos son perlas preciosas al alcance de todos.
Te invito a leerlo.