La amistad es uno de los regalos más valiosos que Dios nos ha dado, eso es indiscutible y el apóstol Pablo, en su carta a los filipenses, nos da el ejemplo de un corazón agradecido que ora con alegría por aquellos a quienes ama.
Leamos:
Filipenses 1:3-4 "Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes. ▪︎ En todas mis oraciones por todos ustedes siempre oro con alegría"
Cuando oramos por nuestros amigos, no solo estamos demostrando amor genuino y fortaleciendo esos lazos, también le hacemos la invitación al Padre para que sea parte activa de esa relación.
Si tienes un amigo que está pasando por un momento difícil y necesita consuelo, enciende la chispa del amor y ora por él porque tus plegarias son el abrazo invisible que Dios utiliza para fortalecer su vida.
No olvides que el mismo Jesús nos enseñó el valor de la amistad al llamar amigos a sus discípulos.
Juan 15:15 "Ya no los llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; yo los he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, se las he dado a conocer a ustedes"
Ora conmigo:
Señor, hoy te pido por aquellos amigos que has puesto en mi camino. Bendícelos, guíalos y fortalécelos en sus momentos de necesidad. Llena sus corazones de tu paz y permítenos a todos por igual, seguir el ejemplo de tu Hijo. Amén.
