"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. ▪ En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; ▪ y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo"
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Solo estando familiarizados con la verdad, estaremos en condiciones de reconocer una falsificación, ¡no hay de otra...! porque hoy en día son muchos los lobos vestidos de ovejas que tratarán de engañar no solo a los débiles de fe, también a quien duda de que en Cristo tenemos vida eterna.
Mateo 7:15 "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces"
Para estar en la verdad y no ser objeto de engaños urge leer con propósito, las Sagradas Escrituras, porque solo estando familiarizados con ella estaremos preparados para desenmascarar al enemigo.
Hablando en términos personales me es de agrado reconocer que desde que estoy en estos caminos el Señor puso en mis manos la mejor herramienta para desenmascarar a cualquiera que le de la espalda o predique una falsa enseñanza.
Fui rescatada por el buen pastor y quizás por eso me exprese de este modo, pero hoy en día por falta de interés, por pereza o por pensar que es preferible escuchar antes que escudriñar son muchos los que caen en las garras de quien los maneja a su antojo y les hace creer que ellos dicen la verdad.
Nunca me gustó ser recipiente ni dar crédito a lo que otros digan, Dios Padre me dio la capacidad de análisis y ahora me ha dado la dicha de poder discernir a través de su Espíritu, por tanto, no creo renunciar a la fe cristiana, eso sería abandonar por completo a Cristo y una vida sin él no tiene sentido.
El verdadero creyente reconoce que Jesús es el eje principal del evangelio y no olvida lo que él le repitió a Nicodemo:
Jesús 3:1-3 "De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios"
Para quien está firme en la fe, las palabras falsas pueden ser muy elocuentes y agradables pero si no compaginan con los escritos sagrados es imposible caer en la trampa satánica.
El sincero deseo de servir y obedecer a Jesucristo, nos prepara para diferenciar entre lo verdadero, lo falso y saber que la verdad está de nuestro lado.
