sábado, 1 de agosto de 2026

¡MI PAPÁ DECÍA!●

"Para que una cosa tenga filo y forma, necesita chocar contra algo de su misma dureza". Hoy entiendo perfectamente lo que quería decir.
Así como un diamante no se puede pulir con algodón, nuestro carácter no se transforma rodeado solo de personas que siempre nos dan la razón. Necesitamos interactuar con individuos complejos para que nuestro espíritu realmente se afile y madure.
He puesto en práctica esta gran verdad y deseo compartirla contigo:
Cuando siento que alguien o algo "me está sacando de quicio", me detengo un segundo antes de reaccionar. En mi mente, visualizo esa molestia como una lija que pasa sobre una parte áspera de mi propio carácter. En lugar de enfurecerme o quejarme, decido ver la oportunidad exacta para manifestar el dominio propio, dejando que el roce haga su trabajo en mí.
Cada fricción en nuestras vidas es un escenario perfecto para crecer, tal como nos enseña la Palabra en Romanos 5:3-4
Leamos:
"Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza."
Ora conmigo:

Señor, hoy soy consciente de que estas fricciones son tu forma amorosa de pulir mi corazón. Dame la sabiduría para no huir de los retos y la humildad para aceptar que aún tengo muchos bordes ásperos que necesitan ser suavizados. Enséñame a ver en cada situación difícil una oportunidad para crecer de verdad. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario