Tratar con indiferencia a un adulto mayor es romper el hilo conductor de nuestra propia identidad. La Biblia nos recuerda de manera constante que la vejez no es una etapa de desecho, sino de honor y plenitud espiritual. Quien da la espalda a un anciano se priva de una fuente inagotable de consejo y endurece su corazón ante el ciclo natural de la vida, un camino por el cual todos, tarde o temprano, habremos de transitar.
Busco discernir y nutrirme de la Palabra Sagrada para estar en condiciones de regar Semillas de Fe y Esperanza. Se que no será fácil y estoy consciente de que en determinados momentos el desánimo podría apoderarse de mi, porque así trabaja el que vive en la oscuridad, inyectando apatía, pesimismo y desaliento, de lo que si estoy segura es que el Mediador para llegar al Padre guiará mi nuevo peregrinar. Te invito a seguir mis pasos y a formar parte del "Devocional Mi Rosagena"
sábado, 1 de agosto de 2026
¡EL VALOR DE LA VEJEZ!●
Levítico19:32 "Ponte en pie ante las canas, honra el rostro del anciano y teme a tu Dios. Yo soy el Señor."
Este mandato vincula directamente el respeto a los mayores con el temor y la reverencia a Dios. No es una sugerencia; es una norma ética que nos llama a detener nuestro ritmo acelerado para reconocer y dignificar la presencia de quienes caminaron antes que nosotros.
Ora conmigo:
Señor y Dios nuestro, te damos gracias por la vida de nuestros adultos mayores y por su sabiduría. Te pedimos perdón por las veces en que nuestra prisa o indiferencia los ha hecho sentir invisibles o como una carga. Sana los corazones de aquellos que hoy sufren de soledad o abandono. Danos la paciencia para escucharlos, la ternura para acompañarlos y el amor para protegerlos. Ayúdanos a honrarlos, para que mañana podamos cosechar el mismo amor que hoy sembramos. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.
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