miércoles, 1 de julio de 2026

¡DE HIERRO Y DE BARRO!●

Hoy quiero recordarte por qué tú y yo somos una mezcla de hierro y de barro.
Hay días donde nos sentimos invencibles. Otros, donde el barro nos recuerda que somos frágiles, que nos quebramos con facilidad y que no controlamos nada.
La Biblia lo dice en 2 Corintios 4:7 "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia del poder es de Dios, y no de nosotros".
¿Cuántas veces has intentado ser inquebrantable para no mostrar debilidad?
Seguro muchas. Pero la realidad es que Dios no te diseñó para ocultar tu fragilidad, sino para reconocerla. Es justo ahí donde se revela su gracia.
Lo que para el mundo es un signo de debilidad, para Dios es el escenario perfecto para su transformación. 
No te avergüences de tus partes de barro, ni te enorgullezcas de las de hierro. El hierro necesita su dirección y el barro amerita su toque.
Recuerda esto:
El Rey de Reyes no busca vasijas perfectas, sino corazones moldeables. Cuando te rindes y reconoces que no puedes solo, Él fortalece tu hierro y le da una forma nueva a tu barro.
Ora conmigo:
Señor, que mi agotamiento no sea motivo de vergüenza, sino un recordatorio de que estoy en tus manos. Gracias porque, en medio de mis contrastes, tú sigues siendo mi equilibrio. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.




No hay comentarios:

Publicar un comentario