Si hay algo que debemos tener claro es que el Dios verdadero, el Dios que todo lo puede, en todo momento nos demuestra su Supremacía, su Señorío y Autoridad, pero no solo esto, la resurrección del Unigénito, también nos recuerda su absoluta soberanía sobre la vida y la muerte.
El acontecimiento que conmovió al mundo hace más de 2000 años y fue profetizado en el Antiguo Testamento sirve para dar respuesta a preguntas básicas y de vital importancia sobre la naturaleza Divina y la esperanza que tenemos en Cristo.
La Biblia no miente y en ella se afirma que el Hijo de Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros con un propósito: dar su vida para que pudiésemos recibir la vida eterna.
Juan 3:16 "Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna"
Con su muerte y resurrección se restablecen las relaciones entre el ser humano y el Padre, las cuales habían sido quebrantadas por desobediencia. Y por amor nos transforma a su imagen y semejanza, guiándonos a través de su Espíritu y liberándonos de la esclavitud del pecado.
Pablo enfatiza en la Carta a los Corintios que Cristo murió asumiendo la culpa de nuestros pecados, porque solo él podía hacerlo, nadie más, fue esa la voluntad de Dios, su Hijo debía morir para que nosotros como pecadores, recibiéramos el indulto de nuestras transgresiones, solo así estaríamos en condiciones de recibir su gracia.
El pago ha sido cancelado, por tanto no necesitamos hacer ningún acto de purificación, tampoco rituales de limpieza, pues hemos sido lavados por la Sangre del Cordero.
Reconocer cada aspecto de las buenas nuevas: muerte, sepultura, y resurrección hace que la fe se fortalezca en el entendimiento de la verdad, lo cual está en conformidad con las Escritutas.
Cada quien es responsable de defender las enseñanzas dadas por el Mesías y no permitir que le "metan gato por liebre" porque son muchos los lobos vestidos de oveja que solo buscan confundir, engañar y tergiversar las buenas nuevas, tengamos presente que solo lo escrito por Inspiración Divina, nos ofrece la dicha de ser salvos si nos aferramos a ella, de lo contrario como lo afirmó Pablo, habríamos creído en vano.
1 Corintios 15:1-2 "Ahora, hermanos, quiero recordarles las buenas noticias que les prediqué, las mismas que recibieron y en las cuales se mantienen firmes. ▪ Mediante estas buenas noticias son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano"
Más claro imposible, empuñar o sujetar otras creencias es separarse de Cristo.
¡Aleluya, aleluya, él vive...!
