martes, 1 de septiembre de 2026

¡BUENOS DÍAS...!

Mientras otros miraban la apariencia de David, Dios miró su corazón.

Esto nos dice claramente que la aprobación de la gente nunca será relevante ante la elección divina.

Escrito está:

1 Samuel 16:7 “No te dejes llevar por su apariencia ni por su estatura, porque éste no es mi elegido. Yo soy el Señor, y veo más allá de lo que el hombre ve. El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero yo miro el corazón"

Su elección no dependió de la validación de su padre, ni de la opinión de sus hermanos, tampoco de la expectativa del profeta. Su llamado venía directamente del cielo.

Recuerda:

No necesitas la aprobación de quienes te rodean porque su plan para ti es perfecto.

Si te han ignorado, subestimado o no te han tomado en cuenta. No le des importancia porque eso no cambia el hecho de que Dios ya te llamó por tu nombre y cuando él decide, nadie puede detener lo que viene.



No hay comentarios:

Publicar un comentario