Hay heridas que el tiempo no cura, hábitos que la fuerza de voluntad no vence y vacíos que ni el éxito ni las personas logran llenar.
Es ahí donde entra Dios, porque solo Él puede hacer brillar su luz en los rincones más oscuros de nuestro ser y transformarnos desde adentro. 🌱
Leamos:
2 Corintios 4:6 "El mismo Dios que dijo: «La luz brillará en la oscuridad», iluminó nuestro corazón para que conociéramos su gloria que brilla en el rostro de Jesucristo."
Y es el apóstol Pablo quien nos recuerda que el Dios que ordenó la luz en la creación, también lo hace hoy en nuestras vidas porque cuando Él habla:
● Lo que antes era sombra, se ilumina.
● Lo que antes era confusión, encuentra sentido.
● Lo que estaba muerto, comienza a vivir de nuevo.
Tu corazón puede estar cansado o endurecido, pero el milagro ocurre cuando permites que Jesús entre en tu historia. Él no solo limpia, sino que renueva. No solo perdona, sino que restaura.
¡Decídete! No esperes más, te aseguro que Él te dará un nuevo comienzo lleno de amor, propósito y esperanza.
Ora conmigo:
Señor, hazme una persona nueva. Que mi vida refleje tu amor, que mis palabras inspiren fe y que mi forma de vivir demuestre que tu gracia cambia corazones. Te entrego mi pasado, mi presente y mi futuro, confiando en que en tus manos todo se convierte en bendición. En el nombre de Jesús, mi Salvador y Amigo. Amén.

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