viernes, 1 de octubre de 2021

2 TIMOTEO 1:1-5

"Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, ▪a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor.▪ Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; ▪deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo;▪trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también"

               ♥

En sus Epístolas, Pablo siempre alentó a Timoteo a permanecer firme en la fe y a soportar los inevitables desafíos que enfrentaría al predicar la Palabra en una sociedad consumida por el pecado y alejado de Dios.

Timoteo compartía el evangelio de Cristo con los necesitados y Pablo que siempre lo vio como un hijo en la fe, lo incentivó a no desanimarse sabiendo lo fácil que era decaer en un mundo tan hostil.

El apóstol estaba consciente de que la promoción del evangelio dependía de la fortaleza, la fidelidad y la tolerancia de hombres jóvenes como Timoteo.

Cuando se separaron Timoteo lloró, por eso este versículo muestra como su corazón anhelaba a su joven protegido, a quien estaba dirigida esta carta, y así leemos:

"deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de  gozo"

Estoy segura que en alguna ocasión, todos hemos sentido una punzada de dolor al recordar la valiosa aportación de un maestro o guía de confianza que ya no está con nosotros, pero reconozco que no hay mayor alegría que crecer espiritualmente, madurar en la fe y saber que aunque el llanto pueda durar toda una noche, el júbilo vendrá en la mañana cuando nuevamente estemos con Él.

               ♥

Amado Padre, proteje a quien me ha enseñado a conocer tu Palabra, su vida ha impactado la mía, quiero aferrarme a la verdad y poner de manifiesto todo lo que he aprendido, dame fortaleza y paciencia a medida que avanzo en estos tiempos cada vez más crueles e impíos. Oro en el nombre de Jesús para que así sea. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario