Estamos tan acostumbrados al pecado que cuando llegamos a Cristo nos cuesta dejarlo, porque nuestra naturaleza pecaminosa sigue activa y nos tienta a hacer lo indebido.
Cuando te ofendan, te menosprecien, te calumnien, te critiquen o te juzguen injustamente, piensa en el estado espiritual de la persona que está denigrando de ti pero también en las ocasiones en que has sido tú el ofensor y no la víctima.
Si Jesús fue traicionado y no se enojó con su traidor, entonces; ¿porque nos cuesta tanto amarnos los unos a los otros como se nos ha ordenado...?
Juan 13:34 "Les estoy dando un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ámense tal como yo los amé"
¿Y por qué se nos hace difícil perdonar, si su muerte precisamente fue para otorgarnos el perdón de nuestras transgresiones...?
Colosenses 3:13b "De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros"
Dios nos muestra su amor para que podamos crecer y responder correctamente al pecado.
Seamos fuertes, no nos dejemos vencer por ningún tipo de tentación y demostremos con nuestros actos que quien dirige nuestra vida es él.
2 Corintios 5:17 "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas"
Con los ojos puestos en la cruz, veámonos a nosotros mismos y al mundo entero, porque todos necesitamos la salvación.

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