Un joven guerrero y su maestro, se dirigían a un torneo de artes marciales y en el camino se encontraron con un puente formado por un solo tronco, se asomaron y vieron un profundo precipicio que se perdía entre las brumas.
El tronco era muy estrecho y cuando el muchacho intento pasar, sintió temor
El guerrero se quedó temeroso delante del tronco, dudando si cruzarlo o no.
De pronto apareció un viejo, tocó el madero con su bastón, se quitó las sandalias y pasó el puente sin preocupación alguna.
El maestro miró a su alumno y le dijo:
"Creo que hoy hemos recibido un buen aprendizaje"
♥
De quien menos pensamos, nos da una lección.
Bendiciones
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